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Presentación
LA GLOBALIZACIÓN
“El mapa que no contenga el país de la utopía, no merece ser mirado”. Oscar Wilde.-

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Presentación

El presente trabajo fué realizado por el Arq. JORGE GUSTAVO SALUM quién es graduado como "Especialista en Planificación Urbana y Planificación" de Universidades de España, Francia y Gran Bretania.

LA GLOBALIZACIÓN

A modo de introducción

El desafío en el comienzo del S.XXI y del tercer milenio, nos sitúa en la compleja encrucijada de dos siglos, en un contexto transfigurado por el nuevo orden mundial, la Globalización. Nuestra posición, de país periférico demanda información, análisis, intercambio de ideas, síntesis, toma de posición. La Globalización “está aquí y en sus aguas turbulentas y encrespadas debemos navegar”. Manuel Castells.-
Este mundo poco tiene que ver con lo que imaginábamos y soñamos algunos en los años sesenta y setenta del pasado siglo; “ya sea que nuestra reflexión haya sido un ejercicio propio de la prospectiva o futurología, con el que pretendíamos construir escenarios futuros ateniéndonos a exigencias del método científico o fruto de nuestra militancia política expresada en la utopía de un mundo diferente, lo que hoy acontece es distinto de lo que habíamos esperado”. Ezequiel Ander-Egg.-
Insertos en la globalización, impactados por nuevas tecnologías, estamos en un mundo diferente, que apenas conseguimos entender, en medio de enormes cambios cualicuantitativos que se producen a una aceleración inusitada, tal que no podemos asimilar. No obstante, la tarea es encontrar las fisuras en donde actuar, aunque nos sintamos David frente a Golliat o menos aún; debemos recrear el pensamiento nacional, más adelante me referiré a ello, dice al respecto Václav Havel “Sobre nuestro planeta se extiende por primera vez en la historia del hombre, una civilización global y única. Cualquiera que sea el acontecimiento y el lugar en que suceda, tendrá consecuencias favorables o nefastas en todas partes y para todo el mundo. Por supuesto, esta civilización admite un gran número de naciones o de etnias con costumbres y tradiciones diversas, conjuntos culturales grandes o pequeños, muchos universos religiosos y varios tipos de culturas políticas diferentes. Al mismo tiempo, parece que estas comunidades múltiples se acercan bajo la presión de la civilización actual y son forzadas a aceptar valores y comportamientos únicos; otras, ponen de manifiesto la necesidad de reforzar la defensa de su identidad nacional, racial, cultural o de sus valores tradicionales en general”. El aleteo de una mariposa en China puede provocar, días después, un vendaval en Kansas o el estornudo de un tigre de la Malasia puede provocar un huracán en el Golfo de México; tal como nos lo dicen algunos economistas aludiendo a la teoría del caos. “No sólo es que cada parte del mundo forme, cada vez más, parte del mundo, sino que el mundo como un todo está cada vez más presente en cada una de sus partes”. Edgard Morín.-
“La dimensión mundial de los principales procesos económicos, culturales, sociales, políticos, eso que se llama globalización, la aceleración tecnológica, que nos dota de presencia ubicua y de instantaneidades unánimes, fragiliza las fronteras, cuestiona los estados y acaba con el orden tradicional del mundo. No nos convierte sin embargo -asimetrías mediante- en moradores de la aldea planetaria que doctrinariamente nos prometía Mc Luhan, sino en habitantes posibles de todas las aldeas del mundo, ahora múltiple e inmediatamente accesible”. José Vidal Beneyto.

La globalización, esta palabra de moda que está en boca de todos, aunque no todos conozcan su significado, convertida en una deidad, conjuro mágico, llave destinada a abrir las puertas a todos los misterios presentes y futuros ¿Este es el destino ineluctable del mundo, inmutable proceso donde nos globalizan a todos y ser globalizados significa estar sometidos a este proceso? Hoy la globalización afecta a casi toda la población mundial -Duhalde en La Pampa el 27/05/02, justifica las exigencias del FMI, Banco Mundial diciendo de la inclusión en ella de China, 1500 millones de habitantes o de Rusia, etc., como países políticamente no “occidentales”. No cabe duda que en la globalización estamos inmersos, debemos vivir y actuar en ella, pero también existe la dignidad para reconstruir nuestra historia y establecer estrategias para modificar los aspectos aberrantes de la globalización, que no sólo no ha resuelto los problemas, sino que los ha agravado, especialmente las desigualdades de todo tipo -económicas, sociales, culturales, sanitarias, etc.- La globalización tiene dos caras, futuro deseable por un lado, en tanto exclusión indeseable, por otro. Es un proceso inexorable, pero no es un imposible cambiarle el sentido.-

El estar metidos en la globalización no debe ser vivido como un problema o varios y complejos problemas como en verdad lo es, sino como una posibilidad, en sentido estricto, como posibilidades múltiples y a su vez, ambivalentes. Servir de marco para desplegar todas las potencialidades de frente a un mayor desarrollo humano y a una mejor calidad de vida; en sentido contrario, acentúa las desigualdades a escala mundial y en el seno de cada país, configurando a la vez, un nuevo tipo de colonialismo, en este caso de carácter universal. ¿Es quizás, una etapa superior del imperialismo? ¿Puede existir otra globalización?

La globalización es equivalente a procesos crecientes de comunicación e interdependencia entre países empresas, etc., es la universalización de la economía, comportando, además, una dimensión política condicionada por los factores del poder económico y tecnológico; donde las distancias poco importan, gracias a recursos e instrumentos técnicos y conocimientos, posiblemente en los conocimientos estén centradas nuestras ventajas comparativas respecto a otros países del área; todos dependemos unos de otros, lo que suceda en un lugar, puede tener consecuencias mundiales, por muy limitadas que sean nuestras acciones localmente, erraríamos sino tuviéramos en cuenta los factores globales, pues pueden decidir el éxito o el fracaso de nuestras acciones, lo que hacemos o dejamos de hacer influye en las condiciones de vida o de muerte de gente que vive en lugares que nunca visitaremos y de generaciones que no conoceremos jamás. ¿Será ésta, una fisura?, cuando se quiere reaccionar contra los efectos perniciosos y negativos, nos enfrentamos con un poder abstracto, inasible, difuso; un poder sin sociedad y sin fronteras. Los amos del mundo no tienen rostro, de ahí su impunidad y su omnipresencia.-

La globalización realizada según el contenido del modelo neoliberal

Estamos viviendo un cambio civilizatorio a partir de la interacción de procesos tales como la revolución tecnológica de la información, la crisis económica tanto del capitalismo como del estatismo y sus reestructuraciones subsiguientes y el florecimiento de movimientos sociales como el antiautoritarismo, la defensa de los derechos humanos, el ecologismo, etc., y más cerca aún los sin tierra, los piqueteros, los desocupados autoconvocados, etc., crearon una nueva estructura social; tenemos que saber ¿qué es lo nuevo?, para no seguir tratando los problemas nuevos con categorías obsoletas y para orientar lo que podemos y debemos hacer.-

La globalización es un aspecto particular del cambio civilizatorio, es la magnitud del capital circulando libremente, es la internacionalización del capitalismo; es un fenómeno histórico reciente, cuya fuente de expansión tiene como soporte el desarrollo de las tecnologías de la comunicación, de la información y de las telecomunicaciones, además de la multipolarización del sistema de producción y el aumento de los intercambios a escala mundial.-

En síntesis, el fenómeno de la globalización producido por los avances tecnológicos y científicos en el campo de las telecomunicaciones, informática, etc., es el soporte de los otros procesos, fruto de ello es la configuración de poderes económicos y financieros que han transformado el mundo en un enorme mercado.-

Es, además, un proceso que se edifica sobre la base de relaciones asimétricas; donde unos globalizan marcando orientaciones y ritmos del mercado y de la inversión, como consecuencia del poderío de las multinacionales y de los grupos financieros y otros son globalizados quedando atrapados en esta marea, con efectos negativos en amplios sectores de la población, en lo que respecta a la alimentación, educación, salud, cultura, acceso al trabajo, etc.; esto es la exclusión hacia el medio interno, es decir, fronteras adentro y la expulsión de aquellos que emigran hacia el medio externo, es decir, fronteras afuera y en ambos casos con sus capacidades y formación.-

La globalización, pues, no se basa en “relaciones de interdependencia”, sino que en realidad se ha configurado a partir de “interconexiones selectivas y excluyentes” donde unos quedan “incorporados”, tienen las ventajas de la globalización; en tanto que otros son los “no incorporados”, sufren las consecuencias negativas. Los que globalizan expanden los mercados, maximizan sus utilidades; los globalizados no incorporados pagan el precio del hambre, la pobreza, la marginalidad y la exclusión social.-

El proceso de mundialización, al igual que la globalización pudieran realizarse desde otros valores, la realidad es que parte del proceso de mundialización y la totalidad del proceso de globalización se han realizado dentro de la lógica del sistema capitalista y conforme a los postulados del neoliberalismo; por lo que también hay que diferenciar entre neoliberalismo y globalización.-

Los dos grandes principios del modelo de globalización neoliberal que le dan su tónica y direccionalidad son el mercado y la rentabilidad.-

El mercado, que debe funcionar con libertad total y sin regulación, panacea, curalotodo para resolver todos los males económicos, sociales, políticos, en cualquier situación. Es el único modelo que puede lograr la prosperidad y el crecimiento -propuesta Menem- desde esta perspectiva economicista y determinista de la historia, hay que generar una apertura de la economía como guía para toda negociación y estrategia de inserción internacional; achicamiento de los controles del Estado y eliminación de toda intervención reguladora; privatización mediante la transferencia de lo público a la iniciativa privada, de modo tal que la universalización de los derechos y servicios sociales quedan limitados; utilización del mercado como instrumento para asignar recursos, mediante el “libre” juego de la oferta y la demanda, donde todo lo que provoque “desconfianza del mercado” afecta las posibilidades de crecimiento económico y consecuentemente de un mayor bienestar social, hoy Duhalde; desregulación, en el sentido de eliminar al máximo las restricciones del capital; no intervención del poder público con la consecuente desaparición de las funciones del Estado; limitación del alcance de las leyes laborales y achicamiento de los derechos sociales; merced a que todos estos aspectos sean recorridos transversalmente por la corrupción, la que de esta manera se hace estructural.-

Eliminada la capacidad reguladora del Estado, la economía de mercado se ha transformado en el modelo universal de referencia. Es la respuesta ideológico-política del capitalismo global, muy a pesar de sus pretensiones de a-ideologicidad y de a-politicidad.-

En cuanto a la rentabilidad como criterio de actuación, significando la primacía de los intereses económicos y empresariales sobre las necesidades de las personas, la justicia social, la soberanía política y la independencia económica. Es bien sabido que cuanto más elevada es la rentabilidad del capital, más débil será el poder de los asalariados, generación de plus valía, y de los sindicatos, mayor corrupción, como consecuencia de la precarización del empleo; o para decirlo de manera más precisa, la mayor rentabilidad se logra mediante la explotación del trabajo por el capital.-

El modelo neoliberal de globalización reconoce cuatro principios operativos: a) Producir con eficacia y eficiencia para lograr la mayor productividad con el menor costo posible para hacer más rentables las empresas, por lo que también significará el logro de leyes favorables; b) Consumir con opulencia como forma de dinamizar el mercado, el “tener” es igual a status, según Erich Fromm, yo soy igual lo que tengo, lo que consumo; c) Competencia de todos contra todos, de las empresas entre sí, incluso de los obreros y empleados entre sí, quien trabaja el doble cobra la mitad, confrontando al mismo tiempo derechos de unos y otros y d) Mercantilizar la ayuda social y los servicios sociales, sometiéndolos a las reglas del mercado. Para el neoliberalismo, todos los que se consideran derechos sociales deben privatizarse y/o mercantilizarse, educación, salud, etc., se excluye la solidaridad.-

Nunca, como ahora, se logró mayor eficacia del mercado desde la perspectiva e intereses de las multinacionales y los grandes grupos financieros y al mismo tiempo se ha producido una especie de darwinismo social y un individualismo posesivo del “sálvese quien pueda”.-

Está muy lejos de lograr la unidad y universalización de los seres humanos. Esta gran posibilidad que se deriva del proceso de mundialización, que nos podría llevar a la construcción y realización de los grandes ideales de fraternalización universal, es inviable con el modelo vigente. ¿Se podría llegar a una globalización con otro modelo?

Como expresiones del neoliberalismo podemos ejemplificar la política práctica de los gobiernos de Thactcher en Gran Bretaña; Reagan, Bush en USA; Pinochet en Chile; Menem, Cavallo en Argentina; etc.; también debemos señalar que esta ideología de globalización asimétrica esta promovida por el F.M.I., B.M. -Banco Mundial-, O.M.C. -Organización Mundial de Comercio-, O.C.D.E. , entidades financieras privadas, organizaciones patronales, servicios de estudios de los Bancos Centrales, Consultoras, etc.-

Este proceso obligó a las oligarquías locales adaptarse a las nuevas condiciones en la economía mundial a través de ajustes, recortes del gasto social, privatizaciones, achicamiento del Estado, etc., caracterizado por el reparto de la torta, cada vez más chica y la corrupción política generalizada, cada vez más grande.-

La globalización no sólo es la prolongación del capitalismo internacional y en este proceso hay elementos nuevos tales como: La desaparición del imperio soviético, la caída del muro de Berlín, el fin de la guerra fría, las telecomunicaciones, la ingeniería genética, los mercados financieros globales, interconectados electrónicamente, que operan en tiempo real, la economía capitalista interconectada teniendo al planeta todo por espacio de uso, la nueva conciencia ecológica, etc., etc.; esto es lo nuevo y requiere ser analizado con ideas nuevas.-

“Hoy se pone en evidencia la necesidad y la urgencia, dice Ricardo Petrella, de definir las reglas y las instituciones de un gobierno político de la economía mundial”.-

En lo político genera tendencias ambivalentes de integración y fragmentación con tendencias dispares que se dan en un mismo momento -integración de bloques: Mercosur, ALCA, Unión Europea, NAFTA, etc.- Estados nacionales debilitados y limitados en su soberanía.-

La formación de este tipo de bloques económicos al amparo de este modelo, es funcional al imperialismo, pues fortalece sus posiciones y estrategias geopolíticas, de tal forma que América Latina queda bajo el yugo de USA; África sometida a Europa, etc.; a riesgo de que nuestros países queden atrapados en una economía regionalizadora y globalizada sin proyecto propio, imposibilitando políticas de equidad social, auténtica democracia y efectiva solidaridad.-

Con el fin de la guerra fría se ha producido, entre otras consecuencias, una “revalorización de las nacionalidades y regionalidades; ejemplos de ello son la ex Unión Soviética, ex Yugoslavia, España -País vasco, Cataluña, etc.-, región del Quebec en Canadá, norte y sur de Italia, etc.; sin contar que la ex URSS ha generado unos setenta Estados con cien nacionalidades, China con más de cincuenta nacionalidades, Indonesia con tres mil grupos étnicos, África y América Latina que tiene más de quinientas etnias -unas cincuenta en México y como cien en Brasil.-

Cuando lo propio se absolutiza, se justifican hasta la generación de guerras, ya no sólo entre Estados, sino entre etnias, racismos, integrismos religiosos, odios atávicos, etc.-

La existencia de estados multinacionales o multiétnicos, en contrapartida del Estado-Nación, puede conducirnos a estados xenófobos que fetichizan su identidad cultural y reaccionan frente a fenómenos como los de la inmigración y los refugiados engendrados en sus guerras o en el oprobio de la indignidad y marginación de sus países de origen.-

El proceso de globalización llevado a cabo según el modelo neoliberal, que sólo tiene en cuenta el aspecto económico, excluye la incidencia de las identidades nacionales, con lo cual la tendencia a la fragmentación política se expresará de formas diferentes como modo de afirmar la propia identidad, expresada a veces como formas crueles y perversas de exclusión de los otros.-

La capacidad operacional de los Estados se encuentra en crisis, aunque las profundas transformaciones que ha producido la globalización nos haga vivir la ilusión de las soberanías nacionales y bajo la falsa fachada de que los gobiernos, gobiernan. El poder de los gobiernos parece más un espejismo que una realidad; pareciera el fin de los Estados independientes, soberanos y autárquicos. La realidad es que las multinacionales y los grandes grupos financieros controlan los gobiernos, la política y a los políticos. Estos son los verdaderos amos del mundo, sin importar las declaraciones audaces y críticas de la mayoría de ellos -Alfonsín, De la Rúa, Álvarez, Terragno, el mismísimo Duhalde y otros- al neoliberalismo, al FMI, BM; una vez que estén en el gobierno, harán lo que decidan quienes tienen de verdad el poder; todos los que al gobierno llegaron cometieron el mismo y más trágico error, gobernaron a espaldas del pueblo, sin apoyarse en él, que es donde reside el poder real y permitieron o permitirán que el FMI, BM, controlen las cuentas nacionales aún bajo la excusa de que ayudan en el proceso de desarrollo, o peor aún en los programas sociales, muchas veces bajo la compra de voluntades por medio de corrupción, la que es intrínseca al modelo.-

El Estado-Nación está basado en la soberanía de las instituciones políticas dentro de un determinado territorio y si la democracia está basada en la capacidad y posibilidad de que los ciudadanos puedan decidir en relación con las cuestiones que los afectan, es evidente que las multinacionales, los grandes grupos financieros y algunos organismos internacionales -FMI, BM- producen un vaciamiento de esas capacidades, las decisiones políticas se subordinan a ellos; alcanza solamente con leer la diaria realidad de la Argentina; a modo de simple ejemplo, la derogación de la Ley 20840, de subversión económica no es otra cosa que la consagración de la impunidad de capitales y banqueros responsables con la complicidad del Estado que vaciaron el sistema financiero argentino, ¿hasta dónde el FMI se inmiscuye, no sólo en los asuntos internos de un país “soberano”, sino que le dicta sus leyes a la medida de los saqueadores?

Para Castells, esta crisis tiene en los Estados dos manifestaciones principales: a) Crisis de operatividad, el Estado ya no funciona, no tiene proyecto estratégico, tampoco táctico; b) Crisis de legitimidad, cada vez menos gente se siente representado en él, muchos menos morirían por él, por una bandera nacional, generando una nueva contradicción. ¿Será el fin del Estado-Nación?

Estas crisis han achicado el margen de posibilidad de soberanía y operatividad. Si los gobiernos no cuentan, cuentan menos aún las mayorías populares, los pueblos, las gentes. ¿Es posible una nueva forma de Estado? En la reunión de Madrid de junio de 2001, tres figuras de la sociología mundial contemporánea; Anthony Giddens, Alain Touraine y Manuel Castells; este último abogó por la “construcción de nuevas formas de Estado basadas en los derechos humanos”; se sostuvo que la globalización económica condiciona y subordina la globalización política, mientras el poder de los gobiernos cae, aumenta el de los grupos financieros y las multinacionales, hasta el punto de ser los verdaderos dueños del poder.-

Los Estados han sido superados por los impactos de la globalización; son incapaces de controlar los flujos financieros, como tampoco pueden hacerlo con las redes internacionales de narcotráfico que también globalizaron su forma de actuación; quedan en impotencia e indefensión, luego no pueden mantener el “estado de bienestar”, sin entender esto, no se puede comprender la situación de Argentina. Las grandes decisiones que afectan la suerte de países y de millones de personas, se toman en la “clandestinidad”, en el sentido de que “nadie sabe quien decide”, luego nadie puede obligarlos a rendir cuentas, ni juzgarlos -Ley de subversión económica, etc.- Hay una simbiosis entre el poder de las multinacionales y el FMI, BM y los grandes grupos financieros a través de sus elites políticas y económicas cruzadas transversalmente por la corrupción. ¿No es posible que un gobierno exprese frente a estos poderes la voluntad colectiva de las gentes, de sus pueblos? ¿O los gobiernos se han convertido en el servicio privado de seguridad de las megaempresas?

Los nuevos amos del mundo, no necesitan gobernar directamente, no hacen falta más los ejércitos de ocupación, por ahora, los gobiernos nacionales administran en su nombre con fronteras desdibujadas, como consecuencia, gestionan la puesta en práctica de las recetas que impone el FMI -en octubre de 1998, el FMI invitó a Menem como su mejor alumno a su reunión de Washington, en ése momento, ya había comenzado la recesión argentina; por otra parte el actual Presidente del Banco Central de la Argentina, Mario Blejer, era empleado de Anoop Singh cuando este último era el jefe de la misión asiática del Fondo, en tanto que la esposa de Blejer es actualmente funcionaria del Fondo, al igual que el mismo Blejer.-

La caída del muro de Berlín, simboliza el fin anticipado del S.XX (1989), punto de inflexión en la historia, fin de la idea-fuerza que hegemonizó el pensamiento de la mitad del S.XIX y casi todo el S.XX; significando la revolución, el romanticismo, de los cambios estructurales y de una mayor distribución de riquezas y poder. Al entrar al tercer milenio, sólo sabemos que nada es eterno, curiosamente los griegos ya lo sabían; es una era imperial sin emperador visible. El poder, como nunca antes, está en el dinero, controlado por fuerzas transnacionales, en gran medida anónimas; en esta religión, el mediador es el dinero, capaz de transformarlo todo, realizar cualquier milagro, de dar acceso a todo, como lo dijo Shakespeare hace unos siglos atrás cuando escribió en el Timón de Atenas, Acto IV, Escena III, “¡Oro! ¡Oro amarillo, brillante, precioso! ¡No, oh dioses, no soy hombre que haga plegarias inconsecuentes! ¡Simples raíces, oh cielos purísimos! Muchos suelen volver con esto lo blanco, negro; lo feo, hermoso; lo falso, verdadero; lo bajo, noble; lo viejo, joven; lo cobarde, valiente. ¡Oh dioses! ¿Por qué? Esto os va a sobornar a vuestros sacerdotes y a vuestros sirvientes y a alejarlos de vosotros; va a retirar la almohada de debajo de la cabeza del hombre más robusto; este amarillo esclavo va a fortalecer y disolver religiones, bendecir a los malditos, hacer adorar la lepra blanca, dar plazas a los ladrones, y hacerlos sentarse entre los senadores, con título, genuflexiones y alabanzas. Él es el que hace que se vuelva a casar la viuda marchita y el que perfuma y embalsama como un día de abril aquella ante la cual entregarían la garganta, el hospital y las ulceras en persona. Vamos, fango condenado, puta común de todo el género humano, que siembras la disensión entre la multitud de las naciones, voy a hacerte trabajar según tu naturaleza”.-

La corrupción está en la naturaleza misma del sistema, caracterizando el actual proceso en volátil, difuso, complejo e imprevisible. Se ha producido una ruptura epistemológica, donde a conceptos nuevos se deben dar respuestas nuevas; a nivel global no existe más la bipolaridad finalizada en los ochenta, ¿nos encaminamos hacia el policentrismo o hacia una trilateralización -Japón/USA/Europa- ? ¿Estados Unidos, junto a Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda y Canadá; son un polo angloparlante? Sin embargo, se mantiene la hegemonía de una sola potencia, cuyo poder imperial se deriva, como dice Brzezinski, de “su poder para movilizar recursos económicos y tecnológicos con fines militares”.-

No sabemos como se configurará el tablero geoestratégico a escala mundial. Por ahora, rige la ley del más fuerte.-

En el S.XX se desarrollaron las guerras más destructivas, se cometieron los mayores genocidios, el terrorismo de estado de las dictaduras latinoamericanas, los “salvadores de la patria” no han sido otra cosa que torturadores y asesinos; la locura del kmer rojo en Camboya, los talibanes en Afganistán, como las formas más demenciales de la violencia institucionalizada, expresan lo más monstruoso de la militarización mental. Esta mentalidad, en los países más desarrollados, se expresa en políticas como la de Reagan, triplicar los agentes de la CIA, cuadruplicar el personal del Pentágono, etc., por otro lado, USA, se siente con el derecho de castigar a todo país que se salga de las reglas que impone el orden internacional establecido desde que desapareció la bipolaridad USA-URSS.; como mayor potencia mundial, interviene, invade, bombardea o anexiona cuando lo estima oportuno; Bush Jr. con el escudo antimisiles expresa, a través de sofisticadas tecnologías, lo que significa la militarización mental para el tratamiento de los problemas, es pensamiento generalizado en los yankees, que ellos tienen una suprema misión que cumplir en la tierra; no son extrañas entonces, la “Operación Paz” en Somalia, “Tormenta del desierto” en Irak, “Libertad infinita” en Afganistán. Se gasta en el sentido de este pensamiento en armamento, fuerzas armadas, mucho más que el costo de atender los problemas reales de la población, los que no son atendidos, tales como alimentación, agua potable, salud, educación, vivienda, seguridad social en sus aspectos primarios, comunicaciones, caminos, etc. Ni los cascos azules ni ninguna forma de “ayuda humanitaria” militarizada reemplaza las necesidades mencionadas anteriormente; primero destruyen con altos costos y luego envían equipos humanitarios para atender a las víctimas con bajos costos. ¿No son acaso los países con veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, los mayores vendedores de armas del mundo?

Es la expresión más alta del sometimiento posterior, con la consecuencia de gobiernos títeres, etc. El simple ejercicio de recorrer los países en un atlas de geografía, nos indica que históricamente los Estados Unidos de América han sido parte, directa o indirectamente, de casi todos los conflictos en el mundo.-

Desde fines del pasado siglo se institucionalizó la xenofobia y aún más, la “limpieza étnica”, como en Yugoslavia y algunos países africanos; la tortura, legal y constitucional en Israel y como contrapartida se institucionalizó la objeción de conciencia. Se trata de no aceptar que todos los problemas se reducen en su solución a la fuerza y a la violencia.-

Al analizar la globalización en el ámbito de lo político, no podemos dejar de considerar el desprestigio de la política y de los políticos, como consecuencia de la corrupción de los mismos, se debe también combatir sin tregua, desde el espacio público, la corrupción de los actores privados, ya que para que exista corrupción deben existir corruptores y corrompidos, ambos son corruptos.-

No sólo el poder de las multinacionales y los grupos financieros han vaciado de poder y fuerza a la acción política, a ello ha contribuido la falta de ética de buena parte de los políticos, unido a la incompetencia de muchos de ellos y a la generalización de una dudosa escala de valores licuada y desvirtuada.-

“El tema es particularmente relevante en un mundo en el cual los individuos, como ciudadanos, acercan cada día más su condición de sujeto personal a la de sujeto social”, al decir de César Verduga Vélez. Nos recordaba Morín, hace casi un cuarto de siglo que “la política trata de lo más complejo y lo más precioso que existe: la vida, el destino, la libertad de los individuos, de las colectividades y, de ahora en adelante, de la humanidad, sin embargo, es en la política en donde reinan las ideas más simplistas, las menos fundadas, las más brutales, las más asesinas, el pensamiento menos complejo es el que reina en esta espera, que es la más compleja de todas. Las estructuras mentales más infantiles son las que imponen a la política una visión maniquea en las que se oponen verdad-mentira, bien-mal”.-

Incompetencia y corrupción es una fórmula óptima para que las multinacionales y los grandes grupos financieros puedan reinar a sus anchas en el mundo globalizado tal como hoy está configurado: La imagen de los políticos ha quedado devaluada y hasta repudiada, toda vez que éstos descuidaron los problemas de la gente priorizando su necesidad para ocupar los espacios del poder político. Kofi Annam, presentó en la Asamblea del milenio de las Naciones Unidas, los resultados de una encuesta que revelaba que las dos terceras partes de los ciudadanos del mundo no piensan que sus gobernantes los representen.-

La corrupción de los políticos va desde ex Presidentes y ex Ministros en tráfico de armas, IBM-Banco Nación, en Argentina; Montesinos-Fujimori en Perú; Helmut Köhl, en Alemania; Elf, en Francia; ENRON, en USA; las mafias rusas; etc., etc.-

La resultante política de este sistema de corrupción es la decepción de los pueblos respecto de la misma política y de los políticos; el alejamiento de los jóvenes de la militancia, la ausencia de partidos políticos definidos por programas de gobierno. Luego no hay consolidación verdadera de la democracia, pues en su seno, la desaparición del poder regulador del Estado se ha tercerizado; dejando la regulación de la economía al sector privado, abdicando de los principios del estado de bienestar, merced a las “comisiones”, “peajes”, “coimas”; es imposible que si buena parte de los políticos son corruptos, no cedan a los “ofrecimientos” de los grandes “negocios” que favorecen los intereses de los países hegemónicos y sus empresas, éstas tienen alta capacidad de lograr “adhesiones”, lobby, en los altos funcionarios. Entre estas compañías, la lucha es salvaje y la inmoralidad, absoluta; respaldada a veces por los gobiernos. Existe una red de espionaje, llamada EDCHLON, creada por USA, con el propósito de que las empresas norteamericanas en sus actividades internacionales aseguren su eficacia corruptora y luego aseguren su hegemonía, sabiendo quienes son los políticos que se pueden corromper, cómo y a cuánto comprarlos; “relaciones carnales” le llamó Guido DiTella.-

En la reunión de Davos, Suiza, de 1997, algunos países estaban dispuestos a “abrirse”, “eliminar fronteras”, “privatizar”, “flexibilizar contratos”, “despedir trabajadores”, etc., etc.; abandonando su propia dignidad y la de sus pueblos en manos de la corrupción globalizada ; la privilegiada situación de estos delincuentes de cuentas “off shore” y la no actuación de la justicia, que es capaz de juzgar a un “ladrón de gallinas” o tener preso a alguien por robar un peso, como en Córdoba, y no a estos canallas siniestros, salvajes y amorales rematadores de la cosa pública, del Estado, en toda la extensión de su significado.

También la corrupción alcanza a los planes de ayuda humanitaria, incluyendo en éstos a burócratas, religiosos, etc.; no por casualidad Deleeck lo denominó, el “efecto Mateo”, aludiendo a un pasaje del Evangelio de San Mateo, Cap.13.vers.12. “porque a cualquiera que tiene se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado”. “Una de las enseñanzas más relevantes de la actual crisis financiera internacional es la confirmación de la asimetría del proceso globalizador”. Roberto Velasco.-

Al mismo tiempo, organismos como la CIA, tienen derecho a matar y corromper con tal de cuidar los intereses de USA, tal como ocurrió con Montesinos y Fujimori, en Perú; Noriega, en Panamá; Salinas de Gortari en México; Menem en Argentina.-

Cuando se habla de globalización de la economía se alude a que el sistema de producción de bienes y servicios, opera a escala mundial, porque los productos llevan el sello de los países en donde se producen, aunque lo que hoy correspondería poner en ellos sería made in the world. Este proceso ha sido posible de ser sustentado por el avance tecnológico, particularmente en comunicaciones, esto es lo que ha permitido que el capital pueda circular libremente en todos los países del mundo, y que lo pueda hacer, salvo muy pocas excepciones, sin ningún control político por parte de los gobiernos y de los Estados y sin ningún control monetario por parte de los Bancos Centrales. “La riqueza puede circular por el mundo en segundos, sin moverse físicamente y multiplicarse aplicando estrategias económicas y financieras a través de un ordenador”. César Verduga Vélez.-

Como consecuencia de todo esto, se ha producido la concentración de las grandes empresas, tanto en el manejo financiero como en la dirección gerencial, acompañada de una descentralización de la producción nacional. Las grandes empresas producen en donde logran mayor rentabilidad y donde consiguen pagar salarios más bajos, no les importan los derechos sociales; el capital es apátrida.-

Después de la II Guerra Mundial, el capitalismo ha utilizado una serie de ofensivas que lo han llevado al dominio actual. Primero, el neoliberalismo; después, la informatización productiva, que superaba los controles sindicales; y ahora, gracias al progreso de las telecomunicaciones, el mercado global, en el que el gran capital se ha librado de todos los controles; no reconoce fronteras, se traslada de un país a otro sin limitaciones geográficas, sin limitaciones políticas.-

Sin embargo, ¿hasta que punto está globalizada la economía mundial? Si tenemos en cuenta los indicadores de comercio exterior y el movimiento internacional de capitales, constatamos que: a) En términos relativos a la producción mundial, el nivel actual de globalización no es mayor que el que se alcanzó a fines del S.XIX y principios del S.XX y b) Antes de la I Guerra Mundial, la inversión extranjera directa se calcula que fue del orden del 9% de la producción mundial y en 1991 era del 8,5%. Más que una economía mundial, se han creado redes financieras mundiales, cuya influencia e impactos han sido decisivos en todas las crisis de los últimos años, producto del excesivo endeudamiento externo, el elevado déficit fiscal y además la acción de inversores especulativos: el efecto dominó o contagio (Crisis de México-Tequila, Argentina-Tango, Brasil-Caipiriña, etc.)

Dice Jaques Lacan “que la historia es lo que se repite”; basta con considerar las espantosas condiciones de trabajo y vida insalubre de mediados del S.XIX y las similitudes actuales; en aquellos años, entre los principios de la Revolución de 1848, Louis Blanc decía: ”Donde no existe la igualdad, la libertad es una mentira”...”Las funciones públicas no son distinciones, no deben ser privilegios; son deberes” y curiosamente también la Iglesia con la encíclica Rerum Novarum de León XIII, asumía su posición frente a la cuestión social.-

En tanto en la Argentina, se había firmado un nuevo pacto colonial, esta vez con Inglaterra, el neocolonialismo. Este nuevo pacto reservaba a los países latinoamericanos la producción de materias primas, productos agropecuarios, en el caso de nuestro país, destinadas al consumo de los centros europeos insertos en una economía industrial; éramos el granero del mundo y a la vez, consumidores de la producción europea y receptora de capitales del mismo origen. Era la Argentina librecambista, ampliada a los nuevos hábitos de consumo de los sectores urbanos, coincidentes con las oligarquías exportadoras que ejercían el monopolio político. Perdón por la disgresión histórica, pero como decía Lewis Munford “no se puede entender el presente, ni proyectar el futuro sino conocemos el pasado”. En esta época, entre otros factores, el poder se apoyaba en el latifundio de la tierra, la colonización, ligada fundamentalmente a la producción agrícola; la inmigración, fuente de mano de obra necesaria para una economía exportadora; la dependencia comercial de los intereses británicos que producía el crecimiento del país hacia afuera; el monopolio político ejercido por el gobierno de la elite. A propósito de ello, y en referencia a la generación del ‘80, protagonistas de un estado liberal conservador, elitista; dice José Luis Romero en el Desarrollo de las ideas en la sociedad argentina del siglo XX “El amor a la riqueza y el orgullo de casta engendró el sensualismo y éste tentó a los aristócratas de la modesta Buenos Aires con las infinitas vanidades que movían a las burguesías ricas de Londres o París”. “Herederos de padres ilustres, creyeron merecer no sólo el prestigio que rápidamente conquistaron, sino también la dirección política del país -administrada por los jefes de los grupos provinciales- y sobre todo, cierto diezmo que parecía corresponderles por derecho natural sobre las ganancias que el país obtenía de su ingente esfuerzo, obra ya de propios y extraños”. La inmigración constituyó uno de los factores más dinámicos en el proceso de transformación de la Argentina. Toda la sociedad resultó afectada por el fenómeno inmigratorio; las letras, las artes, el habla cotidiana, la política y los modos de vida sintieron sus efectos; además, el surgimiento de la industria argentina, fue, en gran medida, obra de extranjeros. No obstante, el objetivo de la economía apuntaba a la expansión económica mediante la integración de nuestro país a los mercados mundiales de mercancías y capitales, crecíamos hacia afuera.-
En el aspecto económico, la mano de obra, el capital para invertir principalmente en el tendido de vías férreas para servir a los intereses de la exportación, vías férreas que hoy no tenemos pues no sirven a los nuevos intereses, y los negocios bursátiles; constituyeron las bases del plan económico del ‘80; empero, la estructura latifundista no fue modificada, como decía Juárez Celman: “El sistema de gran propiedad nos hizo ricos”; en consecuencia, el latifundio terminó de consolidar a un sector terrateniente que estaba ligado al exterior y a la explotación agrícola-ganadera. Nuestro vínculo con Gran Bretaña se estrechó; pero el ingreso de la República Argentina en el sistema capitalista se realizó sin que existiese, justamente en nuestro país, una clase capitalista local capaz de permitir que nuestro proceso económico fuese autónomo. Hubo inmadurez política, un temor a la opinión de las mayorías; la elite conservadora se resistió, una vez más, a la participación del pueblo.-

Las analogías posibles, impresionan, revivimos, pero a mayor escala, lo que a principios de siglo se consideró como la característica principal del imperialismo: el predominio del capital financiero internacional sobre el capital industrial nacional, según el estudio de Hilferding, y pese a todo, hoy, la historia nos vuelve a dar otra oportunidad, la de refundar la Nación.-

Decía anteriormente que el desarrollo de las nuevas tecnologías informáticas ha influido fuertemente para caracterizar la globalización de la economía, que pasó de ser una economía de productos a una economía de símbolos, coincidente con la nueva etapa del capitalismo financiero. Hay un dato demostrativo y aplastante que refleja esta situación: sólo entre el 3% y 4% de los movimientos de capital, a escala mundial, corresponde a la economía real, es decir, al intercambio de bienes y servicios; el resto, entre el 96% y 97%, es economía virtual, corresponde a valores financieros.-

Se ha sustituido la creación de riqueza por transacciones “invisibles”, verdaderas manipulaciones especulativas, que es posible realizar merced a la tecnología electrónica e informática desarrolladas en las últimas décadas. En esas circunstancias, es prácticamente imposible detener o controlar la volatilidad del capital internacional con las políticas de cada gobierno; su papel es totalmente ficticio frente al poder de los grupos financieros y las multinacionales; en otras palabras, se controla financieramente el mundo a través del ciberespacio.-

De tal modo que la hegemonía del capital financiero es a la vez: condición para el desarrollo económico, todo país puede mejorar su situación por decisiones financieras que están fuera del propio país, y en sentido contrario, el flujo de dinero no controlado puede ser obstáculo para ese mismo desarrollo; todo país puede sufrir un quebranto financiero, siendo descapitalizado en poco tiempo.-

En síntesis, el poder financiero, hasta ahora, puede más que el poder económico; la renta es más importante que el beneficio. El presidente del Bundesbank, Hans Tietmeyer, no tuvo reparo en admitirlo en la reunión de Davos de 1996, “Los mercados financieros jugarán cada vez más el papel de gendarmes...los políticos deben comprender que ahora están bajo el control de los mercados financieros y no solamente de los debates nacionales”. Esta abundancia financiera ha sido particularmente contributiva de la corrupción y descomposición política y social; sin ninguna aprensión en lo político, económico, ético y humano levantan vuelo de un país cuando disminuye la rentabilidad de sus negocios y empresas o encuentra otro, donde tendrá menos costos, sin importar los problemas que produzca tal decisión. En la concepción neoliberal, los trabajadores, no son básicamente personas, sino “capital variable” o “masa salarial”.-

“De las cien mayores economías del planeta, cincuenta y una son corporaciones y cuarenta y nueve son países, las que benefician a lo sumo a un tercio de la población mundial; los otros dos tercios, son excluidos o marginados por esas redes de actividades incluyendo tanto a países ricos como países sumergidos”, según consigna el informe de octubre de 1996 sobre El ascenso del poder mundial de las corporaciones realizado por el Institute for Policy Studies de Washington. Agrega además, que “la tercera parte del comercio mundial esta constituida simplemente por transacciones entre diversas unidades de una misma corporación”.-

El proceso de globalización es asincrónico: unos globalizan y otros son globalizados. Esta asincronicidad se manifiesta de manera especial en la asimetría de los resultados: riqueza para unos pocos, pobreza para la inmensa mayoría; apareciendo la globalización como la causa principal que acentúa estas profundas e injustas desigualdades sociales.-

En sentido estricto, habría que referenciar la forma en que se lleva a cabo la globalización configurada conforme al modelo neoliberal, como aquello que produce estas humillantes desigualdades, las que se han acentuado a comienzos del S.XXI tanto dentro de cada país como a escala mundial. Los teóricos y partidarios del neoliberalismo, sostienen que el crecimiento de la economía producirá un aumento generalizado del nivel de vida; sin embargo, en los últimos años el crecimiento económico que se registró en varios países de América Latina, lejos de mejorar la situación social de los sectores medios y populares, la agravó; de modo tal que la región pasó de contar con un 41% de la población viviendo por debajo de la línea de pobreza, en el año 1980, al 55% en el 2000; en Argentina, hoy las cifras son más contrastantes todavía, pues fue reacomodando su realidad a las cifras promedio del resto de la América Latina.-

En sentido amplio, las perspectiva no son mejores, mientras en Latinoamérica el PBI creció a un promedio del 3% anual desde 1990, la pobreza no dejó de aumentar y se estima que a partir de 1998, en los próximos veinticinco años, el PBI mundial se duplicará, pero sólo el 0,3% corresponderá al 20% más pobre del planeta.-

La liberalización de la economía sin la contrapartida social, no ha asegurado ni la estabilidad política, ni la justicia social, éstos no son bienes que se alcanzan por añadidura gracias a la implantación del mercado totalmente liberado; considerar sólo los indicadores del nivel macroeconómico es de un cinismo descarado, de una gran ingenuidad política o de una complicidad ciega; no hay inocentes morales. Debe intervenir el Estado.-

En el Foro Económico Mundial de Davos de enero de 1997, empresarios e intelectuales han reconocido los estragos sociales del proceso de globalización de la economía, tal como se realiza de acuerdo con el modelo neoliberal, incluso en ese mismo año, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, han reconocido que el mundo está ante una “bomba de relojería”, debido a la amenaza explosiva de la creciente pobreza. El mercado, ha dicho George Soros, el más voraz de los especuladores; tiene una tendencia natural a producir una desigualdad de los ingresos y a la destrucción de los valores que no producen beneficios comerciales. Este sistema de valores, por su carácter puramente materialista, es esencialmente totalitario, destructor de la cultura y de los valores de la civilización...Los valores mercantilistas están socavando nuestra sociedad abierta y democrática”...¡Que ironía, en la boca de Soros! También en Davos, pero en el 2000, Bill Clinton señalaba que ...“los problemas no se han resuelto e incluso se han agravado, como por ejemplo la desigualdad entre naciones desarrolladas y atrasadas y entre pobres y ricos en los mismos países industrializados”...

Esto, es jugar con el destino de una parte de la humanidad; esta profunda brecha de desigualdades, explotación e injusticias, produce exclusión social, aunque dentro de la lógica del modelo neoliberal una parte de la población está constituida por seres humanos sobrantes a los que ni siquiera se los necesita para ser explotados. Con el desarrollismo, había interés por integrar a los marginados; con el neoliberalismo, los excluidos son “no necesarios”, se los puede eliminar, simplemente “no existen para el mercado”, están marginados del espacio-tiempo.-

El éxito y los logros de la producción y de la comunicación a escala mundial son insensibles y hostiles a millones de seres humanos. Los ricos, cada vez son más ricos; los pobres, cada vez son más pobres. La riqueza de unos pocos es construida sobre la base de la pobreza de las mayorías; sólo se crea riqueza para unos pocos, porque riqueza, en realidad se crea poca; pese a ello, nunca tanta riqueza se distribuyó de manera tan desigual.-

En este new world disorder, como lo denominó Kenneth Jowitt, los pobres financian a los ricos, entre 1983 y 1989, los países del sur han transferido a los países ricos del norte 242.000 millones de dólares, es así que el 20% de la población mundial más rica consume 150 veces más que el 80% más pobres, asimismo, el 80% de los recursos naturales son controlados y consumidos por el 20% de la población, este último, es un dato de particular importancia desde la perspectiva argentina, pues nos debe alertar sobre la importancia de nuestras riquezas naturales y el peligro que se cierne sobre la soberanía de ellas y nosotros mismos.-

Otro efecto negativo de carácter social se expresa en las elevadas tasas de desocupación, vamos camino hacia una situación en la que el trabajo será un privilegio de unos pocos, mientras la desocupación y el empleo transitorio o parcial será el destino de la mayoría. La libertad de mercado y la flexibilización laboral impone a un tercio de la clase trabajadora, considerada a nivel mundial, salarios cada vez más bajos, mayor jornada e inseguridad laboral.-

Esta libertad de mercado no es la libertad para todos en igualdad real de oportunidades que proclamaba el liberalismo tradicional, sino la pelea salvaje y animal por la supervivencia en medio de este darwinismo socioeconómico. Aquel liberalismo tradicional tenía una correlación con la acumulación de riqueza: era la “teoría de los sentimientos morales”, como lo explicaba el padre de la economía Adam Smith. Un capitalismo que no tiene entrañas, sin escrúpulos, ni conciencia morales, “ha reducido la dignidad personal a valor de cambio”, pensaban los liberales más lúcidos del S.XIX; en la ética del neoliberalismo, construida sobre una moral de rapiña, no interesan mucho los valores humanos, lo que verdaderamente importa son los valores bursátiles, económicos, y tanto es así, que Paul Elmer More, uno de los teóricos del neoliberalismo, resumía en una frase esta concepción del hombre y la sociedad: “Para el hombre civilizado, los derechos de propiedad son más importantes que el derecho a la vida”. El capitalismo salvaje es “normal” en la propia legalidad y en la lógica interna del modelo neoliberal de economía globalizada, cuando para cualquier ética sería una cosa abyecta, inmoral y rechazable, desvaneciendo incluso, todas las utopías en que se basa el liberalismo económico. Esta dramática realidad, anula o disminuye significativamente la capacidad de los Estados para controlar los flujos financieros y monetarios que condicionan y determinan la economía.-

Sin lugar a dudas, algunos de los mayores responsables de las consecuencias políticas y sociales que crean estas situaciones son el FMI y sus planes; el BM, los grandes grupos financieros, el capital internacional y las multinacionales. Si existe una Corte Internacional de Justicia que juzga a los criminales de guerra, como hoy a Milosevic, ¿no habrá que juzgar igualmente, por crímenes de lesa humanidad, a quienes por sus especulaciones, por su obsesión por la rentabilidad y expansión de sus ganancias, son los responsables de la explotación, el hambre y la muerte de millones de seres humanos?

“No existe ningún nivel de sufrimiento humano que haga que los responsables de las políticas económicas cambien”, sostiene Susan George, autora de numerosos libros, Vicepresidenta de ATTAC -Asociación para la imposición de una tasa que grave las transacciones financieras especulativas, Tasa Tobin-; que reúne a ciudadanos, asociaciones, sindicatos y periódicos que ejercen como grupo de presión para promover el control democrático del sistema financiero mundial; Directora del Instituto Transnacional de Amsterdam, que investiga los conflictos internacionales, la pobreza, la marginación, etc.; lideró la campaña francesa contra el AMI, Acuerdo Multilateral de Inversiones.-

La globalización, también presente en la cultura, entrecruza cuestiones tales como la identidad cultural, la interculturalidad que comprende a su vez lo multicultural; es la problemática de la transnacionalización de la cultura.-

“En lo cultural, la globalización es americanización, venta del american way of life, que se extiende a golpe de publicidad y consumo”. María Ester Vela.-

Considerando que la cultura expresa un modo de vida, examinemos cual es el ideal deseable para la globalización llevada a cabo en lo cultural, conforme al modelo neoliberal; a lo que han contribuido el pensamiento único, las tesis sobre el fin de la ideología, el derrumbe de las utopías y el final de la historia, cuestiones éstas que no comparto.-

Esta transnacionalización se conduce, principalmente, a través de dos caminos de diferente naturaleza: a) los medios de comunicación de masas; y b) el comercio internacional.-

a) Los medios de comunicación masivos, son indudablemente los necesarios impulsores y estimuladores de la globalización de la cultura. “Los nuevos medios de comunicación, dice Brzezinski, están llamados a elaborar una novedosa conciencia planetaria que supera las culturas firmemente enraizadas, religiones tradicionales sólidamente establecidas e identidades nacionales bien distintas”.-
En los medios de comunicación, esta transnacionalización se canaliza en primer lugar a través de la Televisión con teleparticipación mundial, ofreciendo la posibilidad de participar en los mismos “eventos globales”, “organizándonos” nuestra percepción de la realidad; el 30/05/02 a las 11:30 horas de Argentina, retiraban la última viga de la Zona Cero de New York, el planeta consumía las imágenes y el audio transmitido por la CNN, en nuestro país, la señal era tomada al mismo tiempo por TN, Canal 26, CVN, Crónica TV, etc.; en segundo lugar, la publicidad y propaganda con la venta de productos que transmiten un estilo de vida, es decir, valores culturales; la cultura light por ejemplo; en tercer lugar, la libre consolidación de Internet, que hace accesible a un inmenso número de datos; hoy es posible conectarse con todo el mundo, sólo se necesita una computadora, un módem y un número de teléfono; en cuarto lugar, el cine, a través del cual se produce, entre otras cosas, la divulgación y conocimiento del modo de vida “americano” con su seducción “hollywoodense” a escala mundial; luego, no se impone, penetra a través de formas sutiles de transmisión de valores; la sociedad en que vivimos está configurada en torno a redes de información.-
b) La expansión del comercio internacional, también contribuye. Con la venta de ciertos productos se originan, además, diferentes formas de trasvases culturales.-

Todas las culturas son mestizas, pero el proceso de transnacionalización cultural de fines del S.XX, hará que el cruzamiento de culturas no sólo sea irreversible, sino más intenso que en todas las épocas pasadas, ya que los espacios de interculturalidad se han ampliado hasta llegar a escala planetaria.-

Pese a ello, hay que advertir, que todo lo positivo de este intercambio y cruzamiento cultural puede degenerarse o someterse, si es un intercambio desigual, asincrónico; en el que la cultura dominante impone, de hecho, su cultura, es decir, que hay un proceso de invasión-sucesión.-
Como reacción a las formas de invasión cultural, puede aparecer el fenómeno del fundamentalismo con sus repercusiones en el ámbito de la vida política. Los fundamentalismos han sido una realidad en la historia de la humanidad desde hace siglos, sin embargo, a fines del S.XX y comienzos del S.XXI toman una nueva magnitud, cuando la dinámica de la globalización se hace ostensible, los fundamentalismos adquieren una nueva vitalidad. El fundamentalismo puede definirse “como la construcción de la identidad colectiva a partir de la identificación de la conducta individual y las instituciones de la sociedad con las normas derivadas de la ley de Dios, interpretada por una autoridad definida que hace de intermediario entre Dios y la humanidad”. Manuel Castells.-

Los fundamentalismos, absolutizan las propias opciones, mientras que considera erróneas las otras alternativas, ya sean religiosas, políticas o ideológicas. Las posturas fundamentalistas son soberbias y arrogantes y se basan en la pretensión de poseer la verdad absoluta, siendo su misión imponer la propia verdad a los demás. Desde Torquemada y la Inquisición; Robespiere y el “terror”; Hitler y el nazismo; Stalin y sus purgas; el Ayatolah Komeini y la Guerra Santa; Slovodan Milosevic y la limpieza étnica; hasta Osama Bin Laden y el Islamismo talibán o George Bush Jr. y su cruzada “antiterrorista”, se sienten identificados con la verdad absoluta que creen poseer en su naturaleza dogmática y sectaria que no reconoce límites a su autoritarismo. En la vida social, política y cultural, no les queda otra alternativa que asumir la actitud de cruzados, imponiendo a los demás sus creencias, ideas y valores aún con la fuerza, si fuera necesario, reprimiendo todo pensamiento divergente.-

Se puede entender a los fundamentalismos como una forma equivocada de defender la propia identidad frente a la penetración foránea o ajena, pero es indudable que siempre nos muestra el horror y la criminalidad a la que conducen los dogmatismos.-

La mezcla de razas, los cruzamientos culturales y el derecho a la diferencia, tiene un signo contrario a los fundamentalismos; no se trata de excluir construyendo fronteras, sino de derribar lo que separa; Argentina es la resultante no asumida de ello, no terminamos de hacernos cargo de la identidad que hemos construido.-

Este nuevo “modo de ser en el mundo” derivado de los valores intrínsecos de la globalización neoliberales un esquema de comportamiento que no es otro que el “modo burgués de ser en el mundo”, o lo que es lo mismo, vivir con los valores de la sociedad de consumo, modelo que tiene como objetivo final y medida de todas las cosas al dinero, el consumo y el status. A modo de extremo ejemplo de este proceso de universalización del modelo burgués nos sirve China, la República Popular, que tan lejana al modelo occidental nos parecía en los años ‘70. El escritor y periodista español Vicente Verdú lo ha descripto con gran profundidad en su libro China superstar (1998). Verdú, que viajó a China a estudiar su realidad, consideró que ese país “empezaba a ser un calco de la escenografía americana resumiendo lo peor de los dos sistemas... Una encuesta realizada en China en 1995 dio como resultado que el mayor afán del 68% de los chinos consultados era trabajar duro y hacerse millonario, esto ocurría en el país de la Revolución Cultural”.-

Tener figuración social, status, cuyo nivel viene dado por el baremo del dinero, es el proyecto existencial que propone este modelo de vida a los seres humanos, y al decir de Wilhelm Reich “Un productor siempre dispuesto a producir, un consumidor siempre dispuesto a consumir”, a lo que agrega Ander-Egg “un ciudadano no contestatario, sumiso, resignado por la sensación de impotencia”. Es inherente al estilo de vida propuesto por el modelo, la insolidaridad, el darwinismo social del “sálvese quien pueda”, donde lo individual transforma en irrelevante todo el resto.-

Utopía, pensamiento único y fin de la historia

Con todo, coexiste un ideal de cambio hacia algo nuevo, el sueño de la razón por crear y lograr un futuro diferente: Las utopías; que no significan lo irrealizable, ahistórico o quimérico, sino la oposición crítica de lo existente como ideales de anticipación concreta de lo que podría ser.-

Desde fines del S.XX, ha desaparecido el optimismo de la historia, se ha instalado un cierto fatalismo, especie de nihilismo cínico que somete, conforma y paraliza.-
Actualmente, atrapados entre la “ambigua nostalgia” de los sesenta y setenta y la “sumisa pragmática” de los ochenta que nos decía del derrumbe de las utopías y del optimismo histórico, hoy no sabemos bien hacia donde vamos. Los cínicos y los oportunistas, carentes de proyectos, sólo piensan en donde meterse para aprovechar lo que queda del convite.-

Según Fernando Savater, “la utopía, en el 90% de los casos, ha sido una pesadilla. El sueño de unos pocos que se convierte en pesadilla para todos. Para tener metas de reforma y cambio, no hace falta tener utopías, basta con tener ideales. Unas guías de acción y valoración son lo fundamental para actuar”... Humberto Maturana, por su parte, piensa que los seres humanos no necesitan de esperanzas y utopías; “lo que necesitamos es vivir en la dignidad que se constituye en el respeto por nosotros mismos y por el otro como fundamento de nuestro modo natural de ser cotidiano”.-

Pero, para muchos, todavía la utopía es necesaria; los que consideramos que la historia humana, lejos de concluir, está por comenzar; que hay que traspasar el umbral que señala el tránsito de la prehistoria a la historia del hombre. El neoliberalismo y la globalización no son el final de la historia; son apenas un momento de ella.-

Estamos atrapados, también, en lo que se dado en llamar el pensamiento único, presentado como el paradigma de lo aceptable y deseable, que como todo paradigma, condiciona el modo de pensar y actuar, uniformando a nivel mundial el discurso, todos hablan ahora de “economía sustentable”, “roll over”, “equilibrio presupuestario”, “flexibilidad laboral”, “competitividad”..., expresión de la globalización uniformante del capitalismo vigente después de la caída del muro de Berlín, que proclama el triunfo definitivo de la economía de mercado como modelo universal de referencia y la superioridad manifiesta de los sistemas democráticos occidentales. ¿Acaso no somos constreñidos a pensar en esquemas y estereotipos que se nos facilitan desde los centros de poder cultural y fuera de cuyos esquemas no hay salvación posible, y que no tenemos más remedio que comunicarnos -por decirlo de algún modo- mediante un lenguaje cosificado, es decir, administrado por el academicismo o marcado por las reglas de la jerga tecnológica? Somos despojados de nuestro sentido crítico y de nuestra misma experiencia de la realidad por los pronunciamientos sacramentales de los expertos que nos dicen lo que debemos pensar de cada cosa, cada acontecimiento o cada hombre”. José Jiménez Lozano.-

De alguna manera, el pensamiento único es una versión que culmina con los anuncios del fin de la historia y de la muerte de las ideologías, cabe advertir, tal como lo hace el filósofo Augusto Klappenbach que “los términos pensamiento y único son incompatible, o bien, para hablar con más precisión, que la unión de ambos términos constituye lo que los antiguos llamaban una contradiction in adiectio, es decir, la atribución a un sustantivo de un adjetivo que contradice su significado. El pensamiento, para serlo, no puede renunciar a su tarea crítica, que implica la confrontación permanente con otros pensamientos, sin caer en escolasticismos que convierten en una repetición mecánica de doctrinas consideradas incuestionables”.-

Inconclusión

¿Qué hacer? Hay que partir de la misma realidad de la globalización, porque es lo que existe, pero también, es modificable, de lo contrario, si no hay salida, “sería el caso de pensar que la raza humana está perdida para siempre, que esto es el infierno y que no podemos esperar salvación”. Roa Bastos.-

La lucha es en todos los frentes, económico, político, cultural, apoyados en el desarrollo de las tecnologías de las comunicaciones; la confrontación es a una cosmovisión, que había prometido un futuro de prosperidad gracias al mercado libre, sin embargo, los datos de la realidad muestran sus aspectos más negativos y perversos; evidenciando la profundización de las injusticias y desigualdades más aberrantes.-

“La época de las ilusiones se termina. El sueño de un mundo unificado por los mercados y que se proyecta hacia la prosperidad y la libertad se ha roto en pedazos. Las desigualdades y la precariedad se han visto acrecentadas por el reinado de los mercados y provocan reacciones sociales y políticas en aumento. Paralelamente, se asiste a una multiplicación de las crisis financieras que resulta cada vez más difícil de atribuir al control estatal de la economía”. Alain Touraine.-

Frente a los problemas tenemos nuestra imaginación, nuestro pensamiento, nuestro corazón y nuestras manos, para transformar y cambiar la situación actual.-

Cuando se provoca a las sociedades con tanta injusticia, con tanta ignominia, éstas, agotadas en su paciencia, reaccionan y su respuesta puede ser violenta y no necesariamente dentro de la “ley y el orden”. “No a la violencia como principal forma de acción, a través de sus actos de vandalismo, usando métodos de lucha callejera, hacen inevitablemente el juego al adversario”...“los medios de comunicación y los políticos no hablan más que de la violencia; las ideas, las razones, las propuestas quedan escondidas, cualquiera que piense que rompiendo escaparates y atacando a la policía amenaza al capitalismo, no tiene pensamiento político, es un necio”. Susan George. Informe Lugano. Ícaro. Oxfam-Barcelona 2001.-

En 1999 en Seatle, en ocasión de la reunión de la Organización Mundial de Comercio, marca el inicio de la recuperación, la historia no ha terminado, es un nuevo despertar, las movilizaciones contra la globalización comienzan a sucederse, “los grandes defensores y paladines del neoliberalismo no han entendido que el mundo no es un mercado en donde los más fuertes pueden imponer sus intereses sin limitación alguna, ni que la vida se reduce a mercancía, no han entendido tampoco, que a la gente le interesan otras cosas además de la eficacia económica y la rentabilidad”. Ander-Egg.-
Luego, en Praga, también en 1999, en oportunidad de la reunión anual del FMI y BM, donde los “empleados” de ambas organizaciones sintieron el impacto de la protesta y la crítica a ambas entidades expuestas en numerosos documentos, siendo el más importante, el OXFAM.- Y otra vez Davos, el paraíso suizo que se vio conmovido en enero del 2000 por la rebelión de los excluidos ante el Foro Económico Mundial, al que se llamó “verdadera reunión de asesinos”, “responsables de millones de muertes, de la destrucción de millones de empleos y de la degradación del medio ambiente”. Siguió Washington, en abril del 2000, en medio de un “ambiente festivo”, convocada la movilización por la Justicia Global y con consignas como protestar sin violencia, sin atentar contra la propiedad, no llevar armas, alcohol o drogas; los manifestantes pidieron el cierre del FMI y BM, por lo que un asustado James Wolfensonn, Presidente del Banco Mundial, admitió además de no poder dormir, “por supuesto que estoy preocupado por el ruido de ahí afuera”. La protesta en junio del 2001 llegó a Gotemburgo, esta vez contra la Unión Europea, calificada por el Primer Ministro Sueco, como “una tragedia que, por desgracia, volverá a repetirse en el futuro”... También Nueva York, en la llamada Cumbre del Milenio, y Génova, julio 2001, donde se reunieron los siete países más ricos del mundo, el G7; más Rusia, G8; constituyendo lo que Vidal Beneyto denominó como verdadero “Club de la mentira”, donde con total arrogancia, cinismo provocador y sin ningún derecho, los más poderosos deciden en nombre del resto del mundo, sacrificándolo a su exclusivo beneficio, pero generando una inmensa reacción mundial. Los tiempos de entusiasmo indiscriminado por la globalización y su ideología de soporte, el neoliberalismo, parecen estar llegando a su final, Michel Camdessus, alertaba que “la pobreza puede hacer saltar todo el sistema”.-

En lo político, hoy la sociedad, en este totum revolutum reclama el “que se vayan todos”, siendo parte de un movimiento tanto variado como heterogéneo y a veces antinómico que intenta acciones para rehacer la trama social, recuperar la dignidad, denunciar la corrupción de los integrantes de los poderes del Estado, reclamar justicia, exigir trabajo, etc.; será necesario para ello construir una fuerza organizada nacional y popular que pueda encolumnar tras ella a la más amplia base para poder enfrentar a los grupos de poder en la compleja, difícil, y a la vez sublime y maravillosa tarea de reconstruir el Estado y refundar la Nación.-

Rediseñar los poderes del Estado, para conseguir un Poder Ejecutivo capaz de aplicar políticas de recuperación, un Poder Legislativo idóneo, moral y un Poder Judicial que asegure la aplicación de justicia; legitimados en su credibilidad por la confianza del pueblo de la Nación.-

Como país globalizado somos periféricos, pero éste no es el final de la historia. No son los últimos días de la Argentina, ahora más que nunca está todo por rehacer; no sin empresas, no sin capitales, sino con regulaciones y controles tales como los que se les imponen y aceptan en los países centrales, creando riqueza real, con un mejor reparto de los recursos.-

Será necesario encontrar la síntesis al “que se vayan todos” como en otros momentos de nuestra historia; para el pueblo antes fue “Braden o Perón”, después fue “luche y vuelve”, más adelante “liberación o dependencia”, “unidos o dominados”, “luche y se van”, etc.; para conseguir la adhesión de las mayorías nacionales y populares, para lo que hay que volver a enamorarlas con la posibilidad de un futuro diferente, con la vuelta al peronismo, recuperando la alegría.-

Reivindicar el proyecto geopolítico de Perón, de construir una Unidad Sudamericana para afrontar lo nuevo, como parte de un nuevo proyecto estratégico.-

Restablecer la defensa de la identidad cultural sobre la base de la solidaridad y la defensa de los derechos humanos.-

Rehacer el sistema productivo nacional con un golpe económico neokeynesiano, sostenido, entre otras, por la industria de la construcción, como movilizadora de otras muchas industrias y de fácil acceso para muchos sectores de la población hoy excluidos o desocupados, recreando, al mismo tiempo, el sistema financiero y monetario de la Argentina, para hacerlo creíble y recuperar la confianza perdida, como contrapartida instalar un nuevo y moderno sistema impositivo progresivo y no regresivo como el actual.-

Establecer en forma inmediata una vasta red de contención social, verdadero seguro de empleo y formación -propuesta de la CTA- que contemple básicamente trabajo, salud, educación para todos, pero fundamentalmente para los más débiles. Como parte de un mayor programa de trabajo social que incluya a los grupos en mayor riesgo, (infancia, ancianidad, excluidos, desocupados, aborígenes, etc.) como forma de evitar las degradaciones actuales.-

Crear una nueva conciencia sanitaria, recuperando el hospital público, donde lo prioritario sea cuidar la salud y preservarla, como derecho de la sociedad haciendo prevención y no sólo recuperación de la enfermedad.-

Poner la educación, las universidades y los institutos de investigación, ciencia y técnica al servicio de las necesidades nacionales para comprometerlos e integrarlos con sus proyectos y propuestas a la ardua tarea de recuperación.-

Favorecer la producción de productos para la exportación, tales como los provenientes de la frutihorticultura, ganadería, agricultura, pesca; de probada y excelente calidad, factibles además, de ser industrializados en productos que permitan asignarles mayor valor agregado, desarrollando las economías regionales y que sean coincidentes con la obtención de recursos para poder industrializar y desarrollar otras áreas de la producción.-

Recrear una nueva conciencia ecológica, como forma de proteger los recursos naturales, como parte ineluctable de la defensa del territorio nacional. En forma conexa, la industria del turismo y la producción de artesanías regionales respondiendo a un serio proyecto programático.-

Es hora de equipos de trabajo, de elaborar nuevas estrategias, planificar políticas con objetivos y metas de corto, mediano y largo plazo.-

Habrá que desarrollar un proyecto estratégico, en el cual el Estado recupere su capacidad de decisión independiente para defender los intereses nacionales con políticas que desarrollen una intervención programática en todas la áreas de la sociedad; que contemple soluciones para las problemáticas tanto del presente, como del corto, mediano y largo plazo.

“El mapa que no contenga el país de la utopía, no merece ser mirado”. Oscar Wilde.-

Arq. Jorge Gustavo Salum

 
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JORGE GUSTAVO SALUM
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